«Hazte prójimo»; este es el lema de la quinta semana de nuestro itinerario cuaresmal, que parte del relato evangélico de la resurrección de Lázaro, que se proclama el domingo. De un modo especial esta semana le dejaremos paso a la fantasía de la misericordia, para dar vida a iniciativas nuevas, fruto de la gracia, que respondan al hambre y y a la sed de nuestro prójimo. Así como el Señor liberó a Lázaro de las fauces de la muerte, nos toca también a nosotros, sus discípulos, liberar del peso de la losa de la pobreza y del sufrimiento a muchos hermanos nuestros que están al borde la de vida. Por eso, la propuesta de esta quinta semana ha sido justamente una celebración de compromiso con los pobres en la que ha participado toda la comunidad cristiana, pero de un modo especial los voluntarios de Cáritas y todos aquellos que en la Iglesia son testigos del compromiso con los pobres. En esta celebración todos han confirmado su compromiso social y a partir de ella procurarán ahondar su vocación cristiana al servicio de la caridad. Que el Señor Dios Padre de las misericordias, derrame en sus corazones el don de la caridad, para que, practicando las obras de caridad y de justicia social, les de la gracia de hacer presente el Evangelio de la caridad en medio del mundo.