Desarrollo del Congreso

Viernes 14

A partir de las 16.00 horas comenzaron a llegar los congresistas al recinto del Pabellón del Cristal de la Casa de Campo, en el que fueron recibidos en el «túnel de la historia», un pasillo cuyas paredes eran pantallas, en las que iban a apareciendo diversos hitos de la historia del laicado en los últimos 150 años.

Después de recibir sus acreditaciones y una mochila con documentos y materiales, se fueron congregando en el espacio central, preparado para recibir a los más de 2.300 congresistas, distribuidos por sectores según sus diócesis de procedencia o los movimientos o asociaciones a los que pertenecían. En este momento inicial se dieron diversos avisos y explicaciones sobre la dinámica y horarios del Congreso y sobre los espacios y lugares donde cada una de las actividades iba a tener lugar.

Comenzó el Congreso propiamente dicho con un happening en el que, comenzando por la primera efusión del Espíritu en el Pentecostés de la que nos da cuenta el libro de los Hechos de los apóstoles, y trazando un arco en el el tiempo y la historia a través de imágenes y un rapidísimo pasar de fechas, se llegó hasta un renovado Pentecostés de hoy en la Iglesia española.

Posteriormente, María Ángeles Fernández, periodista de TVE, tomó la palabra para presentar los diversos segmentos y personas que iban a ocupar el escenario durante toda la tarde.

Después de la lectura de la carta del papa Francisco a todos los asistentes al Congreso, intervinieron el cardenal Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española; Isaac Martín, laico y presidente de la Comisión Ejecutiva del Congreso; y el cardenal Kevin Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida.

A las 19.00 horas tuvo lugar la excelente ponencia inicial, que llevó a cabo José Luis Restán, director editorial de COPE.

Tras la cena, y a partir de las 21.00 horas, se celebró un vigilia que se alargó mas allá de las 11.00 horas, y en la que ocuparon lugar central la presencia de Jesús primero en la Palabra y después en la eucaristía, y en la que se escucharon tres impresionantes y sinceros testimonios de laicos que han tomado conciencia y desarrollan su tarea en la vida eclesial, en el mundo y en la política.

Sábado 15

Durante el sábado 15 de febrero, los más de 2.300 participantes del Congreso se reunieron en diferentes grupos. En primer lugar, escucharon las charlas introductorias sobre los 4 itinerarios: primer anuncio (Xavier Morlans, profesor de la Facultad de Teología de Cataluña), acompañamiento (Covadonga Orejas, Carmelita Vedruna, del equipo Ruaj), procesos formativos (Gabino Uribarri, Profesor en la Universidad de Comillas) y presencia en la vida pública (Agustín Domingo, catedrático de la universidad de Valencia). Todas en el mismo horario, participando en cada una de ellas unas 500 personas, las que habían elegido cada itinerario para participar en él.

La segunda fase de trabajo en cada itinerario fue en la exposición de las experiencias y testimonios en las 40 líneas temáticas en las que se diversificaban los caminos (diez por cada uno de ellos. Para estas presentaciones-diálogos, los participantes estaban ya divididos en grupos de 50 personas por cada línea. Posteriormente, la última fase de trabajo, consistido en la creación de 80 grupos de reflexión, de unas 25 personas en cada uno. En estos grupos se debatió en torno a tres preguntas para llegar a conclusiones prácticas después del congreso: la primera sobre las actitudes que deberíamos cambiar o adoptar; la segunda, sobre los procesos que deberíamos impulsar; y la tercera, sobre los proyectos a emprender en cada uno de los itinerarios trabajados. Este esquema de trabajo se repitió por la mañana y por la tarde, de modo que cada congresista participó en dos caminos y en dos itinerarios.

En los intermedios y durante la hora de la comida, diferentes cantautores o grupos de músicos católicos contemporáneos amenizaron los descansos del Congreso de Laicos 2020, coordinados por Jesús Cabello, David Santafé y Unai Quirós.

A las 21.30 horas y hasta las 24.00, tuvo lugar un concierto con diferentes músicos católicos contemporáneos, en el que participaron Grilex, Hakuna, Olga Martínez, Gaby Soñer, Chito Morales (Brotes de Olivo) y Fermín Negre (IXCIS), Bombaii, Amanecer, María Vasán, Sara y Mingos, Toño Casado, Unai Quirós, Jesús Cabello y Mabelé, cuya canción «Misión» se ha convertido en el himno del congreso de Laicos.

Domingo 16

La jornada del domingo, día 16, comenzó con la oración de la mañana, tras la cual se presentó con el libro “Magisterio de la Iglesia sobre el laicado, desde el Concilio Vaticano II”, publicado por Edice, la editorial de la Conferencia Episcopal Española.

A las 10.00 horas comenzó la ponencia final del Congreso. El obispo auxiliar de Barcelona, Mons. Antoni Vadell, y la periodista de TRECE, Ana Medina, fueron los comunicadores de la misma, una ponencia singular, porque su segunda parte no estaba escrita de antemano, sino que se construyó a partir de las aportaciones que todos los grupos hicieron en las reflexión del sábado.

El cardenal Ricardo Blázquez, a las 12.00 horas, presidió la Eucaristía de clausura, que fue retransmitida por TRECE. Al final de la cual los congresistas fueron enviados a sus respectivas diócesis, comunidades, asociaciones o movimientos para llevar los frutos del devaneo y para seguir siendo sal de la tierra y luz del mundo.

Carta del papa Francisco a los participantes en el Congreso

Al Eminentísimo
Cardenal Ricardo Blázquez Pérez
Presidente de la Conferencia Episcopal Española

Querido hermano:

Me dirijo a usted, como también al querido Cardenal Carlos Osoro Sierra, Arzobispo de Madrid, y a todos los hermanos obispos, sacerdotes, religiosos y, de manera particular, a los fieles laicos, con ocasión del Congreso Nacional que celebran con el tema: «Pueblo de Dios en salida».

Para llegar a esta celebración han recorrido un largo camino de preparación, y esto es hermoso, caminar juntos, hacer “sínodo”, compartiendo ideas y experiencias desde las distintas realidades en las que están presentes, para enriquecerse y hacer crecer la comunidad en la que uno vive.

Es significativo que inicien este Congreso en el día que la Iglesia hace memoria de los santos Cirilo y Metodio, patronos de Europa. Ellos impulsaron una gran evangelización en este continente, llevando el mensaje del Evangelio a quienes no lo conocían, haciéndolo comprensible y cercano a las gentes de su tiempo, con un lenguaje y formas nuevas. Con su ingenio y su testimonio, fueron capaces de llevar la luz y la alegría del Evangelio a un mundo complejo y hostil. El fruto fue ver cómo muchos creían y adherían a la fe, formando una comunidad; una porción del Pueblo de Dios comenzó a caminar en esa amplia región del continente, y lo sigue haciendo todavía hoy bajo el amparo de esos dos hermanos evangelizadores.

Esto nos enseña —como afirma el lema del Congreso— que somos Pueblo de Dios, invitados a vivir la fe, no de forma individual ni aislada, sino en la comunidad, como pueblo amado y querido por Dios. Le pertenecemos, y esto implica no sólo haber sido incorporados a Él por medio del bautismo, sino vivir en coherencia con ese don recibido. Para ello es fundamental tomar conciencia de que formamos parte de una comunidad cristiana. No somos una agrupación más, ni una ONG, sino la familia de Dios convocada en torno a un mismo Señor. Recordar esto nos lleva a profundizar cada día nuestra fe: un don que se vive en la acción litúrgica, en la oración común de toda la Iglesia y que debe ser anunciado. Es el pueblo convocado por Dios, que camina sintiendo el impulso del Espíritu, que lo renueva y le hace volver a Él, una y otra vez, para sentirnos cosa suya.

Y este Pueblo de Dios en salida vive en una historia concreta, que nadie ha elegido, sino que le viene dada, como una página en blanco donde escribir. Está llamado a dejar atrás sus comodidades y dar el paso hacia el otro, intentando dar razón de la esperanza (cf. 1 P 3,15), no con respuestas prefabricadas, sino encarnadas y contextualizadas para hacer comprensible y asequible la Verdad que como cristianos nos mueve y nos hace felices.

Para ello, se necesita esa libertad interior capaz de dejarse tocar por la realidad de nuestro tiempo y tener la valentía de salir a su encuentro. El mandato misionero es siempre actual y vuelve a nosotros con la fuerza de siempre, para hacer resonar la voz siempre nueva del Evangelio en este mundo en el que vivimos, particularmente en esta vieja Europa, en la que la Buena Noticia se ve sofocada por tantas voces de muerte y desesperación.

La Palabra viva de Dios necesita ser predicada con pasión y alegría a través del testimonio cristiano para poder derrumbar hasta los muros más altos que aíslan y excluyen. Es la hora de ustedes, de hombres y mujeres comprometidos en el mundo de la cultura, de la política, de la industria… que con su modo de vivir sean capaces de llevar la novedad y la alegría del Evangelio allá donde estén. Los animo a que vivan su propia vocación inmersos en el mundo, escuchando, con Dios y con la Iglesia, los latidos de sus contemporáneos, del pueblo. Y les pido, por favor, que eviten a toda costa las “tentaciones” del laico dentro de la Iglesia, que pueden ser: el clericalismo, que es una plaga y los encierra en la sacristía, como también la competitividad y el carrerismo eclesial, la rigidez y la negatividad…, que asfixian lo específico de su llamada a la santidad en el mundo actual.

Por lo tanto, no tengan miedo de patear las calles, de entrar en cada rincón de la sociedad, de llegar hasta los límites de la ciudad, de tocar las heridas de nuestra gente… esta es la Iglesia de Dios, que se arremanga para salir al encuentro del otro, sin juzgarlo, sin condenarlo, sino tendiéndole la mano, para sostenerlo, animarlo o, simplemente, para acompañarlo en su vida. Que el mandato del Señor resuene siempre en ustedes: “Vayan y prediquen el Evangelio” (cf. Mt 28,19).

Los animo en su tarea y compromiso, y ruego al Señor que este Congreso pueda dar frutos abundantes.

Y, por favor, les pido que recen por mí.

Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide.

Fraternalmente,

Francisco

Roma, junto a San Juan de Letrán, 14 de febrero de 2020.
Fiesta de los santos Cirilo y Metodio, Patronos de Europa

Francisco

Vídeos

Apertura del Congreso de Laicos

Apertura, intervenciones iniciales y primera ponencia (José Luis Restán)

Vigilia de oración

Ponencia Itinerario 1 (primer anuncio): Xavier Morlans

Ponencia Itinerario 2 (acompañamiento): Covadonga Orejas

Ponencia Itinerario 3 (procesos formativos): Gabino Uribarri

Ponencia Itinerario 4 (presencia en la vida pública): Agustín Domingo

Concierto

Presentación del libro, ponencia final y eucaristía

Testimonios de los congresistas de Jaén

El Señor no deja nunca solo a su pueblo, somos nosotros los que a veces no sabemos interpretarlo. El Congreso que hemos vivido es una llamada de atención a que nos pongamos en camino y aceptemos el cambio de época que nos toca vivir. Que seamos sus instrumentos, aceptemos con humildad nuestro papel en este cambio y nos dejemos guiar por él.
Pedro Pancorbo
Parroquia de San Pedro Poveda
Es un privilegio y una responsabilidad el haber vivido este Congreso. Ha sido todo muy intenso: la convivencia con el grupo, el buen ambiente que se respiraba allí, alegría, ilusión, sonrisas… Ahora nos toca “emitir” el mensaje a los demás, como ayer nos dijeron en la ponencia de formación. Qué el Espíritu Santo nos ilumine y seamos realmente una Iglesia en salida, en comunión.
Isabel María Sánchez
Delegada de Familia
Un congreso en el que se ha puesto de manifiesto que los laicos tenemos sed y estamos en búsqueda, que nos sentimos parte de una Iglesia en salida y que nuestro guía es el Espíritu Santo. A pesar de que tenemos momentos de decepción, porque no encontramos respuestas en la propia Iglesia, somos capaces de reconocer que el Espíritu sigue siendo el timonel de la barca y que los laicos, aceptando la encomienda del Maestro, somos capaces de remar y asumir nuestra responsabilidad. También se ha puesto de manifiesto que el clero también está dispuesto a asumir la responsabilidad de los laicos en esta tarea y que tienen que trabajar como a codo con nosotros. Había que estar aquí, para el dialogo, para proponer y debatir. En todas partes, aquí también, se necesita sal y luz, una pizca de sal que se diluye en la multitud para dar sabor a toda la comida.
María Dolores Cueto
Parroquia de San Pedro Poveda de Jaén
Estoy feliz de esta experiencia de sinodalidad y comunión, sintiendo la fuerza del Espíritu Santo que acompaña a nuestra gran familia, la Iglesia, a un impulso misionero siempre nuevo… He sentido la presencia de Cristo vivo, que no se cansa de renovarnos, siempre para un envío lleno de alegría e ilusión…
Juan Carlos Córdoba
Delegado de Pastoral Juvenil
En salida, primero de nosotros mismos, de nuestros egoísmos, prejuicios y miedos, de nuestras sorderas, a veces selectivas, para ser comunidad de entrega y servicio siempre con la guía del Espíritu Santo. Testigos alegres que respetan la libertad y diversidad del otro. Cambiando incluso estructuras para llegar a todos y, tras el congreso, sintiéndome entendido, apoyado y acompañado por muchos laicos y sacerdotes.
Fernando Sanz
Parroquia de San Pedro Poveda de Jaén
Compartir esos procesos que todos vivimos en esa clave de apertura y diálogo. Ponerlo a él en el centro para que todo fluya y sea más fácil, sacarnos de nuestros sillones y egos. Y, sobre todo, entender que ha sido Dios el que nos coloca en nuestros lugares para que amemos como el nos ama. Un primer paso para ver con claridad la situación y urgencia en la que nos encontramos; no podemos ir como francotiradores; poner a la parroquia en el centro como lugar de experiencia que engendra nuestra relación con Jesús y con los hermanos.
María Ángeles Duró
Parroquia de Cristo Rey de Jaén
Sin duda alguna, este congreso ha sido un gran regalo de Dios, en el que hemos tenido la oportunidad de sentirnos familia, descubriendo el sentido de la sinodalidad y comunión, y la ilusión renovada que nos hace sentirnos piedras vivas. ¡Gracias a todos por estos días de compartir fe y vida!
Antonio José Morillo
Responsable de la formación del laicado
Gracias, Señor, por elegirme y enviarme a esta bendición y regalo, que hemos vivido en el Congreso de Laicos, acontecimiento clave en la historia de nuestra Iglesia Católica en España. Cristo, me has hablado en tantos detalles, gestos, palabras y en tu Palabra. Me quedo con las palabras: “hoy es tu momento para llevar mi amor y esperanza, en la porción de mi viña que te he confiado, donde quiero que seas feliz y hagas felices a los demás. No tengas miedo, yo estoy contigo”. Gracias a todos por ser como sois, familia de Dios en Jaén.
María del Carmen Ropa
Equipo de la Delegación de Enseñanza
Este congreso ha sido una importante experiencia de comunidad, de Iglesia. Hemos vivido intensamente la presencia de Dios entre nosotros. Se ha llegado a conclusiones interesantes e ilusionantes de cómo ser una Iglesia en salida. Ahora nos toca a cada uno de los que hemos estado aquí, desde el lugar donde el Señor nos ha encomendado nuestra misión, hacer lo posible para que esos cambios se hagan realidad. Doy gracias a Dios porque me ha concedido compartir estos días con mis hermanos de la Iglesia de Jaén.
Celedonia Ortega
Delegada de Enseñanza
El Congreso ha hecho resonar en mi la ternura de Dios, la alegría de ser Pueblo que porta los carismas del Espíritu y la urgencia de la Misión.
Herminia Navarro
Parroquia de El Salvador de Jaén
Ha sido un verdadero privilegio compartir estos días con el grupo de la Diócesis primero y con las experiencias del congreso. Gracias a Dios por ponerlo en mi camino y gracias a vosotros.
Ramón Mateos
Parroquia de La Santa Cruz de Linares
Podría decir muchas cosas, pero podría resumirlo: ¡gracias al padre y a vosotras y vosotros por sentirme mas Iglesia! Y ahora, encontrarnos con los pobres que son los que nos evangelizan. ¡Gracias, hermanas y hermanos en la fe!
Bartolomé Mateos
Pastoral Obrera
Me siento feliz por haber vivido este Congreso a vuestro lado. Rezo para que, sintiéndonos hermanos que caminan juntos, podamos llegar al encuentro del Padre.
Carmen Casado
Vida Ascendente
Volvemos con la mochila llena de buenos momentos y las pilas recargadas de experiencias que nos ayudarán a ser la sal y la luz en la gran tarea que se nos propone de anunciar la alegría del evangelio. ¡Emprendamos la aventura con la ayuda del Espíritu, ilusión, y confianza!
Lola González
Parroquia de Cristo Rey de Jaén
Totalmente reafirmado en la convicción de la hermosa responsabilidad que tengo, a pesar de las dificultades y fracasos que encuentre: Ser sal y luz para los demás.
Pepe Ibáñez
Parroquia de Cristo Rey de Jaén
El Congreso para mí ha sido una gracia del Señor, vivida en comunión y alegría. Me ha reafirmado en mi responsabilidad como laica en la Iglesia y  de cuánto espera el Señor de mi entrega a la misión; me ha ayudado a sentir el aliento del Espíritu, que nos impulsa a seguir trabajando por el Reino.
Loli Núñez
Parroquia de El Salvador de Bailén
Yo vuelvo orgullosa de ser emisora de la Buena Noticia, consciente del gran trabajo que los laicos estamos llamados a realizar y dispuesta a contagiar la alegría.
Laura Pérez
Parroquia de Cristo Rey de Jaén
Realmente Dios nos ama y lo hemos experimentado este fin de semana. Dios quiere acompañarnos y que acompañemos a nuestros hermanos y que le llevemos esa experiencia de amor.
Juan de Dios García
Delegado de Familia

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